Cruce.
La columna de Mariscal.
No lo conozco, como todo el mundo, bueno, como todo el mundo o casi el mundo, no lo conozco personalmente ni él me conoce, somos solemnes desconocidos y está bien así, pero como todo el mundo, o casi, lo conozco, he  oído hablar de él, conozco parte de su obra, me cruzo con él en los medios, en la tele, en las revistas de verdad, —las de papel—, los periódicos, en Youtube, los noticieros de televisión, las revistas de diseño o las del corazón. 
Un día, al poco tiempo de mi llegada a la ciudad de Cobi, fui a una charla del club de directores creativos, él llegó más tarde que yo que ya había llegado tarde a un lugar lleno a reventar, el hombre perdido en la multitud, no sabía por dónde ir y muy educadamente me pasó por encima y se fue a sentar en la parte más alta de las escaleras de piedra donde estábamos sentados los que llegamos tarde hasta que alguien, un amigo o uno de los organizadores del evento lo vio, le hizo una señal y el hombre emprendió el viaje al revés, me volvió a pasar por encima y se fue a sentar en la única silla desocupada que había en la primera fila de la laberíntica sala. 
Ese día supe que era una paloma despalomada que vuela por el mundo picoteando historias y plasmando en imágenes los lugares y las gentes como si de esta manera pudiera crear una enorme base de datos, una infinita recopilación de hechos, colores y olores para intentar establecer lazos con los demás mortales, como si fuera posible… El sabe que no lo es pero sigue intentándolo, …¿hasta cuando?, no lo sé ni él tampoco, supongo que hasta el último día como casi todos los que andamos en esta barca, en esta especie de Arca de Noé donde nos refugiamos con nuestros cónyuges y nuestros hijos los que no sabemos muy bien lo que somos aunque sabemos que somos una especie, entre miles de especies con las que no congeniamos pero nos aguantamos porque el espacio en la barca es muy reducida y no vaya a ser que nos echen por la borda…
Tiempo después de este encuentro él expuso en la sala de un banco una gran y magnifica retrospectiva de sus ya muchos años de trabajo y dejo en la calle una columna de letras que dicen mucho o nada, creo…